Respeto al medio ambiente

El PVC es uno de los productos más investigados técnicamente y científicamente, regulado por normas que garantizan su compatibilidad con el medio ambiente y la salud humana. Basta pensar que los avances tecnológicos en la industria del PVC se han convertido en la referencia para las instituciones internacionales. A diferencia de otros plásticos, el PVC se compone de un 57% de sal y sólo un 43% de petróleo (38% de carbono y 5% de hidrógeno). La producción de PVC comienza con la electrólisis del cloruro de sodio (la sal común) para obtener sosa cáustica y cloro, el compuesto halogenados más abundante en la naturaleza. La presencia de carbono a sólo el 38% hace que el PVC sea un material que emite menos dióxido de carbono en comparación con otros plásticos para reducir al mínimo los impactos medioambientales. El uso de todos los aditivos necesarios debe cumplir con las disposiciones que según el Reglamento REACH y la mayoría de ellos son de origen vegetal. Sidef no utiliza ninguna materia prima tóxica en la producción de sus compuestos. El embalaje utilizado consiste en un 60% de papel reciclado y el agua de proceso se recupera, filtra y reutiliza continuamente para evitar derroches.

Regeneración de plásticos

Nuestra planta en la provincia de Teramo se ocupa de la regeneración del plástico, con el objeto de minimizar el impacto ambiental. El material deriva de sistemas de recogida post-consumo y de los desechos de nuestros clientes, que son recuperados, clasificados y regenerados de manera cuidadosa. Esto nos permite saber exactamente lo que estamos reciclando, asegurandonos que nuestros 2 millones de kilos de compuestos regenerados no contienen sustancias peligrosas. El PVC puede ser reciclado infinitas veces sin perder sus propiedades y puede transformarse cada vez en objetos útiles para la sociedad con un consumo de combustibles fósiles irrisorios y emisiones muy bajas, que se traduce en oportunidades de ahorro de CO2 de hasta un 92% y un consumo de energía entre un 45 y un 90% menor (dependiendo de las formulaciónes) que la producción de PVC virgen.

Ahorro de energía

Las inversiones realizadas en los últimos tres años nos han llevado a reducir nuestras necesidades energéticas en un 16% mediante la renovación de nuestra flota de máquinas con equipos respetuosos con el medio ambiente y que siguen el modelo Industry 4.0, caracterizado por la cooperación entre personas y máquinas para mejorar la eficiencia energética y reducir los residuos.

Cero emisiones

El proceso de producción de SIDEF no implica ninguna reacción química. Esto hace que el complejo esté sustancialmente libre de emisiones nocivas.

Respeto al medio ambiente

El PVC es uno de los productos más investigados técnicamente y científicamente, regulado por normas que garantizan su compatibilidad con el medio ambiente y la salud humana. Basta pensar que los avances tecnológicos en la industria del PVC se han convertido en la referencia para las instituciones internacionales. A diferencia de otros plásticos, el PVC se compone de un 57% de sal y sólo un 43% de petróleo (38% de carbono y 5% de hidrógeno). La producción de PVC comienza con la electrólisis del cloruro de sodio (la sal común) para obtener sosa cáustica y cloro, el compuesto halogenados más abundante en la naturaleza. La presencia de carbono a sólo el 38% hace que el PVC sea un material que emite menos dióxido de carbono en comparación con otros plásticos para reducir al mínimo los impactos medioambientales. El uso de todos los aditivos necesarios debe cumplir con las disposiciones que según el Reglamento REACH y la mayoría de ellos son de origen vegetal. Sidef no utiliza ninguna materia prima tóxica en la producción de sus compuestos. El embalaje utilizado consiste en un 60% de papel reciclado y el agua de proceso se recupera, filtra y reutiliza continuamente para evitar derroches.

Regeneración de plásticos

Nuestra planta en la provincia de Teramo se ocupa de la regeneración del plástico, con el objeto de minimizar el impacto ambiental. El material deriva de sistemas de recogida post-consumo y de los desechos de nuestros clientes, que son recuperados, clasificados y regenerados de manera cuidadosa. Esto nos permite saber exactamente lo que estamos reciclando, asegurandonos que nuestros 2 millones de kilos de compuestos regenerados no contienen sustancias peligrosas. El PVC puede ser reciclado infinitas veces sin perder sus propiedades y puede transformarse cada vez en objetos útiles para la sociedad con un consumo de combustibles fósiles irrisorios y emisiones muy bajas, que se traduce en oportunidades de ahorro de CO2 de hasta un 92% y un consumo de energía entre un 45 y un 90% menor (dependiendo de las formulaciónes) que la producción de PVC virgen.

Ahorro de energía

Las inversiones realizadas en los últimos tres años nos han llevado a reducir nuestras necesidades energéticas en un 16% mediante la renovación de nuestra flota de máquinas con equipos respetuosos con el medio ambiente y que siguen el modelo Industry 4.0, caracterizado por la cooperación entre personas y máquinas para mejorar la eficiencia energética y reducir los residuos.

Cero emisiones

El proceso de producción de SIDEF no implica ninguna reacción química. Esto hace que el complejo esté sustancialmente libre de emisiones nocivas.